EL ÉXITO DE UNA MINORÍA: Entrevista a Silvia Barquero

El pasado 15 de septiembre, miles de personas se concentraron en la madrileña Puerta del Sol. Allí, fundieron sus clamores en una sola voz para exigir la abolición de las becerradas en España. Detrás de esta manifestación se encontraba el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal.

PACMA es uno de los partidos minoritarios en auge a día de hoy, a pesar de que aún no ha logrado representación en las instituciones. Desde la primera vez que se presentó a las elecciones generales ha crecido de manera imponente. En concreto, desde los 44.795 votos que obtuvo en 2008, ha alcanzado un total de 286.702 en las últimas, celebradas en 2016.

Pero no sólo acumulan papeletas para el Congreso de los Diputados, sino que también lo hacen a nivel europeo. Teniendo en cuenta que cuadriplicaron su número de apoyos en 2014 –respecto a las elecciones al Europarlamento de 2009–, sus expectativas de conseguir un escaño en las próximas votaciones europeas de mayo de 2019 son muy elevadas.

En un programa electoral que, desde la propia formación, resumen, en “animales, medio ambiente y justicia social” condensan tanto medidas animalistas como ecologistas. Junto a estos dos pilares en los que PACMA se sustenta, aparecen otras medidas, como las de igualdad –de género y diversidad sexual–, el derecho a la vivienda o la defensa de la sanidad y educación públicas.

Su presidenta, Silvia Barquero (Madrid, 1973) recibe a UND_R CONSTRUCTION en la sede del partido, situada en pleno centro de Madrid. Todo parece premeditado, ya que, tras ponerse una americana gris sobre una camiseta de manga corta blanca y sencilla, se sienta en el centro de la mesa en la que se producirá la entrevista, con el logo de PACMA en un segundo plano, impreso en la pared a su espalda. Haciendo gala de su capacidad de oratoria y con una voz pausada pero firme, Barquero analiza el crecimiento del grupo en los últimos años, la situación del animalismo en España y los retos a los que se enfrenta su formación.

Elaboración y redacción: Cristina Alonso Pascual

Fotografía: Álvaro Rincón Sanz


UND_R CONSTRUCTION: Según el CIS, el 73% de sus votantes se consideran “de izquierdas” (en concreto, un 43% se sitúa en posiciones más extremas frente a un 30% que tiende al centro-izquierda). A pesar de esta inclinación mayoritaria, ¿dónde se ubicaría PACMA en un hipotético eje de izquierda-derecha?

Silvia Barquero: Nosotros preferimos que sean los propios electores los que decidan si lo que llevamos en nuestro programa es de su agrado o no. Creemos que la defensa de los derechos de los animales es una cuestión transversal que debe contar con la independencia necesaria como para influenciar a partidos tanto de derechas como de izquierdas. Nuestra misión como partido político es precisamente influir y conseguir que tanto el Gobierno como el resto de partidos lleven adelante las medidas a favor de los animales que nosotros reclamamos. Por lo tanto, creemos fundamental mantener nuestra independencia y que no se nos asocie con una ideología en concreto que nos perjudique a la hora de intentar llegar a acuerdos en favor de los derechos de los animales con otros partidos.

Nosotros no tenemos los datos del CIS de que nuestro público sea de una tendencia u otra. Evidentemente, en nuestro programa incluimos la promoción de la igualdad para todos los individuos –considerando que los animales son seres que sienten y padecen– y, por ello, hay una cierta vinculación con otras luchas sociales históricas, como la reivindicación de la igualdad para las mujeres o la diversidad sexual. O, como pudo ser en su día, la abolición de la esclavitud.

“Pedimos que se elimine la circunscripción provincial y la barrera electoral del 3%”.

 

Consideramos que ningún individuo ha de ser discriminado o perjudicado por cuestiones arbitrarias, que es lo que actualmente se sigue haciendo con los animales. Entonces, en esa búsqueda de justicia, igualdad y consideración para todos los individuos, nosotros incluimos a los animales. Tiene sentido que haya sectores determinados con interés por nuestras propuestas y las consideren de su agrado. Pero ello no tiene por qué conllevar que el partido se posicione de un lado o de otro. Preferimos mantener esa independencia necesaria.

Algo que llama la atención es que, como el cruce de datos del CIS señala, casi el 70% de sus votantes son mujeres. En cuanto a la edad, el 60% del total que les elegiría si las elecciones se celebraran mañana son menores de 34 años. ¿Por qué consideran que es este el perfil de quienes votan al partido?

Silvia: Somos un partido que no tiene recursos económicos, que se nutre única y exclusivamente de las cuotas de sus afiliados y que no obtiene subvenciones públicas ni tiene créditos con bancos. El dinero que tenemos lo utilizamos para trabajar en favor de los animales, y a veces nos falta información que nos diga quién es nuestro perfil de votante. Entonces, para nosotros es importante lo que dice el CIS, pero tampoco tenemos un estudio más en profundidad de por qué nos vota un determinado perfil u otro.

Haciendo un análisis hipotético, en torno al 70% de las personas que formamos PACMA somos mujeres y más o menos el 85% de nuestras listas han ido encabezadas siempre por mujeres. Hemos escogido a quienes formaban esas listas no sólo por ser mujeres, sino también por ser activistas que forman parte de protectoras o de organizaciones que dedican su día a día a ayudar a los animales. Y yo creo que eso no ha pasado desapercibido para quienes nos votan. Creo que el hecho de que sean mujeres jóvenes es una manera también de demostrar que somos un partido adelantado a su tiempo, que trae una manera de trabajar en política que no tiene el resto. Somos un partido que se está preocupando de cuestiones realmente relevantes que preocupan también al público que nos vota.

“Creemos fundamental mantener la independencia para no perjudicar posibles acuerdos con otros partidos”.

 

Además, somos las únicas que le damos peso a la cuestión de la igualdad, de la justicia y de la solidaridad necesaria. En el caso de los animales –a los que tenemos por bandera– pero sin olvidar las discriminaciones que nos están afectando en términos generales a todas las personas que formamos parte de la sociedad.

Este mensaje de justicia, respeto y empatía ha calado de manera muy clara entre el público joven y, en concreto, sobre las mujeres, quienes –creo– tenemos una manera especial de estar en el mundo. Es una revolución social que nos llevará a cambiar la política en nuestro país.

Tienen buenas impresiones tanto para las europeas de 2019 como para las generales de 2020. En las elecciones de 2016, aumentaron algo más de 64.000 votos respecto a las elecciones de 2015. El último CIS señala que, si ahora mismo se celebraran las elecciones, obtendrían un 1,6% del total de los votos. ¿A qué creen que se debe este aumento?

Por un lado, PACMA duplica sus resultados cada vez que se convocan nuevas elecciones generales. Y esa línea ascendente se ha mantenido en todos los comicios: autonómicos, municipales… La próxima oportunidad que tenemos de demostrarlo de nuevo serán las elecciones europeas de mayo de 2019 que, si no se adelantan las generales, serán las siguientes a las que PACMA se presente.

“Nos diferenciamos con el PNV en 312 votos, claro ejemplo de que la ley electoral no está funcionando”.

 

Se da la circunstancia de que coincidirán elecciones europeas, autonómicas y también municipales, y que muchísimas personas irán a votar a todos los comicios. También se ha dado la circunstancia de que se han adelantado las elecciones andaluzas [para el 2 de diciembre], que serán también una manera de demostrar que seguimos creciendo y que, efectivamente, lo que dicen las encuestas es cierto.

Tenemos un crecimiento en número de votos que puede ser debido a dos cuestiones. En primer lugar, el desencanto evidente y claro con el resto de partidos políticos. Y por otro lado, que hay un público joven que se enfrenta por primera vez a unas elecciones y que ha elegido a PACMA como una opción coherente y seria de voto. Y esto sí que lo dice el último barómetro del CIS, y es que tenemos un 3% de intención de voto entre los jóvenes que votarán por primera vez, lo cual es bastante positivo para nosotros, porque los partidos generalistas e históricos tienen un grave problema para captar la atención del público joven.

Creo que el trabajo que realizamos por un mundo más justo para todos, incluyendo a los animales, es algo que capta el interés y la atención de un público joven que conecta con nosotros, que cada vez nos sigue más en redes sociales y que entiende que somos un partido que se diferencia claramente del resto porque somos coherentes, porque hacemos lo que decimos y porque estamos trabajando por lo que creemos. No esperamos a las próximas elecciones, sino que desde el minuto cero estamos trabajando por lo que defendemos. Creo que eso será premiado en las próximas elecciones europeas, donde esta vez sí– tenemos posibilidades reales de obtener representación.

Habla de España como un país poco avanzado en materia animalista respecto a otros países europeos. ¿De qué manera influiría que consiguieran representación en el Parlamento Europeo? ¿Y un escaño en nuestro país?

Las elecciones europeas son importantes para PACMA y para quienes tienen interés en la protección del medioambiente y los animales porque es en Europa donde se dictan el 80% de las normas que se aplican en nuestro país y en todos los Estados miembro en materia de bienestar animal y medioambiental.

Podríamos decir que el hecho de que PACMA consiguiese representación en Europa que es el espejo donde nos queremos reflejar, donde otros muchos países ya han alcanzado por ejemplo ese objetivo de prohibir los circos con animales o la cría para producción peletera– potenciaría mucho más nuestra influencia a nivel político para conseguir otros avances legales en favor de los animales que también son necesarios.

“Tenemos un 3% de intención de voto entre los jóvenes que votarán por primera vez”.

 

Por ejemplo, la regulación de la industria ganadera y las condiciones en las que se cría y se sacrifica a los animales se dictan desde Europa. Estas políticas permiten que en España se estén criando cerca de 50 millones de cerdos todos los años, muchos para consumo interno, pero también otros muchos para exportación.

Estamos hablando de millones y millones de vidas de animales que pasan su corta vida recluidos en granjas industriales donde nunca verán la luz del sol. En ellas, se dan prácticas como la amputación del pico a los pollos, la amputación de los testículos o del rabo a los cerdos sin anestesia o el encierro de por vida de las gallinas ponedoras, que a veces viven en jaulas de hasta siete pisos. Toda esta terrible realidad, que muchas veces no se conoce, está regulada desde Europa, y es ahí donde el Partido Animalista puede conseguir mejoras para la vida de todos estos animales.

El último barómetro del CIS pronostica el crecimiento de varios partidos minoritarios, con un 1,6% de estimación de voto para PACMA. ¿Cómo ven los cambios que progresivamente se están produciendo en el panorama político, antes bipartidista, ahora más dividido?

Para nosotros sería muy importante la irrupción de PACMA en las instituciones porque ampliaríamos el pluralismo. Venimos de un bipartidismo con alternancia en el Gobierno entre Partido Popular y Partido Socialista y ahora estamos en una etapa en la que se está viendo la necesidad de llegar a acuerdos y pactos para sacar adelante leyes o incluso, como hemos visto recientemente, una moción de censura.

Creemos que PACMA puede aportar muchísimo al panorama político y enriquecer nuestra vida democrática. Por ejemplo, ante una situación tan dramática como es la del cambio climático en España, que será uno de los principales afectados por la falta de agua, un recurso básico y necesario en un país cuya producción agrícola forma una parte importante del Producto Interior Bruto.

“La próxima campaña en la que vamos a trabajar es en la prohibición de las becerradas”.

 

Nadie está tomando medidas para poner freno al cambio climático o teniendo en consideración las terribles consecuencias de la ganadería industrial. En España tenemos el dudoso mérito de que somos más cerdos que personas –primer puesto a nivel europeo en cría porcina– cuando la ganadería es una de las principales industrias responsables del aumento de emisiones de gases de efecto invernadero. Ni en el Ministerio de Transición Ecológica, ni anteriormente el Ministerio de Medio Ambiente lo tuvieron en cuenta.

Además de eso, el consumo de carne también está relacionado directamente con el cáncer –como ha reconocido la Organización Mundial de la Salud–. Y los Gobiernos no solo no actúan para poner freno a esa tendencia, sino que desde Europa se están dando subvenciones multimillonarias a la promoción y producción de carne en nuestro país y en el resto de países del Estado de la Unión Europea.

Creo que es necesaria una formación política como PACMA que lleve este debate al Congreso de los Diputados, al Parlamento Europeo y a todas las instancias donde sea necesario. Frenar el cambio climático, trabajar por el bienestar de los animales, por el medioambiente, y por la salud de las personas es fundamental.

A pesar de los 286.702 votos que consiguieron en las últimas elecciones y de hallarse únicamente a 0,01 puntos por debajo del PNV –que tiene cinco escaños en el Congreso–, PACMA no logró representación en la Cámara. ¿Siguen optando por reclamar una circunscripción electoral única, que concedería una mayor representatividad a su partido? Es decir, ¿pedirán la modificación de la ley electoral?

Sí, completamente. El Partido Nacionalista Vasco, con el que nos diferenciamos en 312 votos, es el ejemplo más claro de que la ley electoral no está funcionando. El PNV tiene ahora mismo cinco diputados, grupo parlamentario propio en el Congreso, y nosotros no hemos obtenido ningún representante.

Fíjate en la importancia de ese número de votos para influir, por ejemplo, en la aprobación de los últimos Presupuestos Generales del Estado que el PNV negoció con el partido del Gobierno. Con un único escaño estamos convencidos de que se pueden llegar a negociar importantes mejoras para los animales.

Es necesaria una reforma de la ley electoral para acabar con este injusto desequilibrio, que hace que lo que votan los ciudadanos en las urnas no se traduzca de la misma manera en representación en el Congreso de los Diputados. Hemos llevado a todos los partidos políticos una batería de propuestas para modificar la ley electoral, que incluye una circunscripción única y no la dividida en 54 que hay ahora mismo, en 52 provincias y dos ciudades autónomas, porque eso hace que la voz de las personas que votan a PACMA no tengan la misma representación.

“Las palabras de Iglesias acerca de un referéndum sobre la tauromaquia no tienen ninguna credibilidad”.

 

Además, proponíamos otra serie de medidas, como eliminar la barrera del 3% [mínimo de votos requerido para obtener representación], que nos parece fundamental para que nuestros votos no se queden fuera del reparto. Y otras medidas, como algo de lo que me siento realmente orgullosa (sonríe)–: fuimos los primeros en llevar adelante una propuesta como la del envío electoral único, que al final ha tenido calado.

Y quiero hacer hincapié en esta propuesta porque me parece una prueba clara de la discriminación que provoca la actual ley electoral. Ahora mismo, todos los partidos políticos hacen envíos electorales. Cada uno con sus sobres, sus papeletas, sus eslóganes de campaña, la foto de su candidato y las propuestas de su partido. Entonces, los electores reciben en su buzón el sobre del PP, el sobre del PSOE, el sobre de Podemos o el sobre de Ciudadanos, e incluso muchos más en comunidades donde hay partidos regionalistas. Pues bien, nosotros lo que proponemos es que haya un envío electoral único donde todos los electores sepan los partidos que se presentan a las elecciones, sin necesidad de que partidos como PACMA que no tiene recursos económicos para hacer ese envío electoral se quede sin darse a conocer a los 47 millones de españoles.

“Conociendo la trayectoria del PSOE en la defensa de los animales, lo sensato es el escepticismo”.

 




Los gastos de esos envíos electorales son devueltos una vez que los partidos obtienen representación. Así que todo ese despilfarro de papel y el gasto en los envíos postales lo pagamos todos los ciudadanos. Me parece terriblemente injusto que recibamos solo los sobres de unos partidos porque tienen mayores beneficios porque esta ley electoral los está favoreciendo, y que un partido como PACMA, que tiene tanto que contar, no tenga esa posibilidad. Me parece injusto para PACMA, pero también para los electores. Así que me alegra muchísimo que, por ejemplo, en el acuerdo entre Podemos y PSOE para los Presupuestos Generales del Estado hayan incluido el envío electoral único como una propuesta que van a llevar adelante.

Usted ha defendido la Ley Haré como alternativa a la Ley d’Hondt [fórmula matemática vigente para asignar escaños a las listas electorales]…

Por un lado, en la ley electoral se recoge algo que queda definido en la Constitución: que la circunscripción electoral será la provincia. En Madrid, por ejemplo, para conseguir un escaño necesitas unos 132.000 votos. En provincias menos pobladas, como Cuenca, se necesitan tan solo unos 55.000 votos. Por lo tanto, es mucho más posible que se vean representados los intereses de una provincia como Soria o Cuenca, que la de los electores de Madrid. Esto ya, por un lado, nos parece injusto, pero proviene de lo que dice la Constitución.

Ahora mismo, se usa el sistema D’Hondt pero hay otros como el Sainte-Laguë o el Haré, que reparten de una manera más equilibrada los restos y los votos. Pero realmente el problema grave para obtener representación es el de la circunscripción. Habría que hacer diferentes cambios: modificar la Constitución para que se elimine la circunscripción provincial, modificar el sistema de reparto de votos y eliminar la barrera electoral del 3%.

Yo creo que con estas tres medidas estaríamos contribuyendo a construir un sistema más equilibrado que estaría más en consonancia con esa reivindicación de “un ciudadano, un voto”.

“Los partidos mayoritarios tienen un grave problema para captar atención del público joven. PACMA está capitalizando ese interés”.

 

Este sistema actual está favoreciendo a los grandes partidos a los que otorga facilidades para obtener mayorías, gracias a una ley que se dictó en la Transición y que trataba de buscar el consenso. Creo que ahora mismo nos encontramos en un momento de madurez democrática en el que es necesaria la reforma del sistema electoral para que se conceda verdadera representación a la ciudadanía y para que la democracia no pierda el valor conceptual que tiene.

En definitiva, creo que es importante, por un lado, que se conozca cómo funciona el sistema electoral, y, por otro, que se reclame a todos los partidos que se comprometan a cambiarlo pese a que no les favorezca. Lo que hay que hacer es favorecer a la democracia.

Pasemos a hablar de la relación que tienen con otras formaciones. El pasado 21 de septiembre, Pablo Iglesias (Podemos) propuso la celebración de un referéndum en España para decidir si las corridas de toros deben prohibirse, algo no muy bien recibido en su partido. ¿No consideran que podría ser, al menos, un paso inicial hacia la abolición de la tauromaquia que reclama PACMA?

Nosotros consideramos que un referéndum sobre la tauromaquia no tiene ningún sentido. En primer lugar, porque nosotros trabajamos por la prohibición de la tauromaquia como sucede en el resto de Europa. Creemos que no nos podemos quedar atascados en retirar subvenciones o en hacer un referéndum porque la mayoría de la ciudadanía ya ha dado su opinión en las encuestas que el Ministerio de Cultura realiza. El 62% de los españoles está radical y rotundamente en contra de la tauromaquia, puntuándola con un 0. Y tan solo el 9% de los españoles acude a una corrida de toros [según el número de españoles que acudió a este tipo de eventos el año anterior a la realización del estudio del MECD en 2014-2015].

Proponemos como propuesta política su prohibición porque son un claro ejemplo de maltrato y tortura hacia los animales. Pretendemos que no exista esa incoherencia en la legislación española por la cual, conviven penas [en el Código Penal] de hasta un año y medio de cárcel para quien torture a un animal hasta causarle la muerte con un reglamento taurino que regula la tortura o el castigo que se debe aplicar a los animales en cada fase de la lidia clavándoles banderillas, puyas o con el estoque. Esto es un asunto de ética, no es una cuestión de “me gusta o no me gusta”.

“La irrupción de PACMA en las instituciones ampliaría el pluralismo”.

 

Nos encontramos en un momento en el que la ciudadanía ya está reclamando la prohibición. Quizá en el pasado un referéndum hubiera tenido sentido, pero en el momento actual lo valiente es que los partidos apliquen lo que ya está demandando la ciudadanía.

Pero, además, me parece irónico que se esté valorando un comentario de Pablo Iglesias en un plató de televisión porque las palabras se las lleva el viento. Iglesias no ha llevado ninguna iniciativa en ese sentido al Congreso de los Diputados ni ha trabajado para que el Gobierno ponga en marcha un referéndum. Entonces, para mí, esas palabras no tienen ninguna credibilidad.

En el caso de que algún partido mayoritario les ofreciera incluir todas sus iniciativas en su programa electoral, ¿aceptarían una coalición o incluso integrarse en dicha formación?

No se ha dado nunca esa posibilidad. Vemos como incluso Podemos, que es el único partido que nos ha propuesto una coalición en las pasadas elecciones, no tenía la intención de pedir siquiera la prohibición de la tauromaquia, por lo que dijimos que no. Creo que es un escenario que no se va a dar.

Ya hemos visto que dicen una cosa y no terminan cumpliéndola. El ejemplo más claro es Podemos, que cuando irrumpió en el escenario político pedía en su programa electoral la prohibición de las corridas de toros. Pero todo eso se ha ido diluyendo y terminó en agua de borrajas.




Por lo tanto, creo que PACMA tiene una identidad propia como partido político, un ADN propio que nos diferencia del resto de partidos, que nos hace únicos, que está recabando el voto de personas que solo nos votarían a nosotros. Creo que la función de PACMA sigue siendo la de mantener una independencia que nos permita presionar al resto de partidos para que lleven adelante políticas en favor de los animales. Esa labor de presión solo la vamos a conseguir desde la independencia. Yo quiero seguir trabajando para que, esté quien esté en el Gobierno, se me escuche como voz independiente, no como la guerrillera de izquierdas o la conservadora de derechas que pone voz a los animales. Creo que eso no haría ningún favor a la causa que defendemos.

Se han reunido con Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica. ¿Consideran más posible algún avance en sus peticiones con un gobierno socialista?

La reunión fue realmente interesante porque sí que vimos una voluntad sincera en Teresa. Sabemos que hay personas concretas en el Gobierno socialista que tienen interés personal en la causa de los animales. Pero lo que buscamos no es un interés personal, sino un posicionamiento de partido. Y ahí sí que pongo en duda la intención del Partido Socialista en llevar adelante propuestas en favor de los animales o, por lo menos, hasta que no las vea materializadas no cantaré victoria.

Es el Partido Socialista el que ha reclamado una ley general de bienestar y protección para los animales durante las dos legislaturas en las que gobernó antes del Partido Popular y ahora que está en el Gobierno las ha vuelto a proponer pero nunca cumple. La experiencia es un grado, y sabiendo que la trayectoria del PSOE ha sido la de prometer pero nunca cumplir sus promesas en favor de los animales, lo sensato es mantenerse en el escepticismo. Aun así, yo mantengo las esperanzas en que Teresa Ribera que, por cierto, nos debe una reunión, porque su compromiso fue recibirnos después del verano y estamos esperando aún a que nos dé cita, incida desde dentro y convenza al Gobierno de que es necesario llevar adelante esta ley.

Tras el éxito de la concentración en la Puerta del Sol por la prohibición de las becerradas y tras 85.000 firmas en su petición para eliminar completamente este tipo de eventos, ¿cuál es el siguiente paso de PACMA?

La próxima campaña en la que vamos a trabajar es en la prohibición de las becerradas. Creo que la mejor estrategia para conseguir cambios legales para los animales es la que seguimos con el Toro de la Vega y que nos llevó a su prohibición–: presión social, política y legal.

Es curioso destacar que nosotros trabajamos con todos los partidos políticos, tanto en Castilla y León como a nivel estatal, para prohibir el Toro de la Vega. Me reuní con Álvaro Abril que ahora es jefe de gabinete de la ministra Ribera, y que entonces era el responsable en el Partido Socialista de la región para entregarle las firmas en contra del festejo.

“Somos un partido que se diferencia claramente del resto porque somos coherentes, porque decimos y hacemos”.

 

También conversamos con el PP de Castilla y León, que prohibió finalmente el Toro de la Vega. Ahora ya no se da muerte al toro a lanzazos, lo cual creo que es un primer paso simbólico. Creo que el ejemplo de esta campaña es el que nos va a llevar a conseguir otros cambios legales, como acabar con las becerradas, que son nuestro próximo objetivo.

Y más allá de los festejos taurinos, ¿cuál es la próxima acción que planean emprender?

Uno de nuestros objetivos es aprobar la Ley Cero, la ley general de bienestar y protección para los animales en nuestro país. Vendría a homogeneizar la disparidad de normas autonómicas que regulan de manera desigual la protección de los animales. También pondría fin a prácticas tan terribles como son los circos con animales, el abandono, el sacrificio en las perreras y la cría indiscriminada por parte de colectivos como cazadores o criadores. También terminaría con todo tipo de festejos taurinos.

Creo que dentro de la Ley Cero aunque es una ley de máximos–, hay una propuesta que se puede alcanzar: la prohibición de los circos con animales. Ya se han prohibido en cinco comunidades autónomas y en 18 países de la Unión Europea. A nivel estatal, es algo que está en manos de los políticos y es perfectamente factible. Creo que esa será la próxima batalla que ganaremos.