SMART JOURNALISM (V): “Le Llamaban Padre”

De la mano del periodista y productor Carles Porta (Vilasana, Plana de Urgel, Lérida, 1975), “el caso de pederastia mejor documentado de la historia” fue transformado en una serie de 8 podcast de 20 minutos cada uno; el primero de ellos, publicado en junio de 2016. Los sucesos tienen lugar en Castelldans, un pequeño pueblo de Lleida, donde David Donet, propietario de una casa de acogida para jóvenes, abusó sexualmente de manera continuada y durante 17 años de algunos de los menores a su cargo. En el juicio, Donet fue condenado a 51 años de prisión por la Audiencia Provincial.

Esta “historia de abusos, víctimas y verdugos muy sutiles” llevó a Porta a entrevistar –“a escuchar”, cuenta– a los principales involucrados en el “caso Castelldans”, como Santi, una de las víctimas, o el propio Donet. Una investigación de dos años –convertida primero en el libro homónimo– que no tardó en triunfar en formato sonoro en Podium Podcast, la plataforma de escucha a la carta de Prisa Radio.

A través de la voz de Carles Porta, de fragmentos de sus encuentros con los protagonistas y de una cuidada reconstrucción sonora, el oyente avanza por la investigación policial y el desenlace del proceso. “A lo largo de los episodios que componen este reportaje escucharemos hablar al pederasta, a sus víctimas y al policía que lo destapó”, explica su creador. Todo ello, para intentar resolver algunas dudas sin despejar. “Una especialmente: ¿cómo fue posible que se repitiese el crimen durante 17 años sin que nadie detectase nada?”, se pregunta Porta.

Para analizar las posibilidades que ofrece el podcast en el periodismo, la apuesta de grandes grupos mediáticos por este formato y la ética del informador en situaciones de especial delicadeza, UND_R CONSTRUCTION dialoga con Carles Porta, creador de “Le Llamaban Padre”. Esta nueva entrega de “SMART JOURNALISM” se lee y se escucha.

Elaboración y redacción: Javier Corbacho Galán

Imágenes y recursos audiovisuales: Podium Podcast


Desde Prisa a The New York Times, grandes corporaciones han apostado en los últimos años por el contenido periodístico sonoro. El 9 de junio de 2016, Podium Podcast era presentado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en un acto en el que intervinieron insignes periodistas como Juan Cruz, Arturo Pérez-Reverte y Mario Vargas Llosa. El pasado mes de marzo, el conglomerado detrás de “la dama gris” anunciaba que su podcast diario “The Daily” –el más descargado en Apple Store en 2017– comenzaría a emitirse en estaciones de radio públicas a lo largo de todo Estados Unidos.

“El podcast genera una conexión –cuenta Carles Porta–, un puente directo que transmite emociones, sensaciones e información de una manera mágica, fluida y sensorial. Junto con la radio, ofrece muchas dimensiones que, bien aprovechadas, pueden conectar muy bien con el público. Si la financiación acompaña, desde luego que puede ser un canal magnífico”.

“Prisa ha abierto una ventana muy valiente e importante con Podium Podcast y ojalá se mantenga firme porque estoy seguro que los ciudadanos valoran el buen periodismo. Creo que el formato podcast es ideal para el modo de vida actual: a la carta y con una conexión fácil con el oyente, que puede hacer otras cosas mientras tanto. Aunque si la historia es potente, seguro que prefiere escuchar”, añade.

Del mismo modo que su libro [“Le llamaban padre. Cuando el horror se disfraza de amor y de familia” (Península)], que traslada la investigación a la narrativa literaria, fue condecorado con el Godó de Reporterismo y Ensayo 2015, la serie ha sido galardonada en varias ocasiones. En la última edición de los Premios Ortega y Gasset, concedidos por El País, “Le Llamaban Padre” obtuvo una mención especial debido a la “excelencia de su calidad sonora”. Un reportaje “real desde el primer al último minuto” y un libro “real desde la primera a la última página”.

Íñigo Guerrero, responsable de la post-producción, indica que, desde el equipo técnico, se decidió construir una especie de aura para cada uno de los personajes, que ayudara a dibujarles”, en un ejercicio de “tipografía sonora”. José Ángel Esteban, codirector, guionista y responsable del diseño de sonido, definía la historia de “Le Llamaban Padre” como transmedia: “Si el transmedia consiste en que cada medio haga lo que mejor sabe hacer –y en el caso del audio, hemos intentado construir un tipo de relato y de emoción diferente al del libro– sí que lo es. Se trata de una historia narrada, y lo que hacíamos era dejar anzuelos para enganchar al oyente al siguiente episodio. Es la primera vez que se premia, desde el punto de vista periodístico, una investigación con ese nivel de reconstrucción sonora. Y es muy importante para poner en valor las posibilidades de las nuevas narrativas”.

“Creo que el formato podcast es ideal para el modo de vida actual: a la carta y con una conexión fácil con el oyente”.

 

“No sé si una cosa ha llevado a la otra –indica Porta– ni si el libro ha conducido a más gente al podcast que al contrario. Mucha gente ha llegado a la historia a través del papel y otra mucha a través de los episodios. A los que les ha impactado más la historia han consumido ambos productos. El libro es más aséptico. El podcast, más emotivo. En el papel hay más información mientras que las texturas de todas las voces, incluida la mía, dan muchos más datos emocionales. Guerrero, junto a José Ángel Esteban y Guillem Arnal, hizo un trabajo excelente. Esteban es un loco de la radio, un visionario; él e Íñigo crearon una partitura magnífica para acompañar el relato. La clave está, creo yo, en sentir el sonido, en dejar que te invada la historia y traducirla de forma sonora. A mí me costó bastante encontrar el tono del narrador y José Ángel Esteban fue fundamental para encontrar esos tempos”.

Esa “tipografía sonora” que comenta Guerrero fue aplicada a Hèctor, el mosso d’ esquadra especializado en delitos informáticos que revela a Carles “el caso Castelldans”, a Montse Juvanteny directora del centro que concede la licencia de casa de acogida al domicilio de David Donet–, a Santi, una de las víctimas de los abusos; e incluso al propio pederasta, al que Porta entrevistó en prisión. ¿Cómo se organiza la rutina de trabajo para conseguir los testimonios de las fuentes principales de la investigación? 

“El concepto de rutina en estos temas, o al menos en mi caso, desaparece completamente”, explica Carles. “Debes ceñirte a los protagonistas y sus horarios, sin prisa. Acudí 10 veces a la cárcel a hablar con David Donet, en sesiones de 3 horas. Conversé con Santi una docena de veces personalmente y otras tantas por teléfono. Hablé con 27 personas directa o indirectamente implicadas en el caso y conocedoras de los protagonistas. Se trata de paciencia, calma e ir ordenando información para leer las más de mil páginas del sumario. Un día empiezas recogiendo testimonios y al cabo de un año y medio ya era hora de que me pusiese a escribir”.

Sobre el tratamiento informativo de los casos de desapariciones, violencia o abusos –sobre todo cuando implican a menores– suele extenderse la sombra del amarillismo y la espectacularización. Recientemente, la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) apelaba al respeto y a la ética para evitar en sensacionalismo en este tipo de coberturas. ¿Qué cree Carles Porta que debe hacerse para evitar el morbo en asuntos tan delicados y tan propicios al mismo?

“Esta es una pregunta para expertos, teóricos o críticos”, afirma. “Un servidor se dedica a contar historias. Toda mi vida lo he hecho desde el máximo respeto a los hechos y a las víctimas. Utilizo lo mínimo necesario para que el relato penetre en el espectador, lector u oyente. Todo lo demás es innecesario. El respeto es fundamental. Cuando trabajas una historia desde el respeto y no desde el espectáculo, el morbo se cae solo; aunque, como sucede en casos como éste, sea inevitable contar cosas delicadas”. 

“Somos una sociedad cobarde y falsa”, añade. “Nos encanta consumir morbo sin que lo sepa el vecino, pero no queremos que nos muestren a la cara que existen abusos sexuales a menores de manera escandalosa y, en buena parte, es porque el silencio favorece al agresor y estigmatiza a la víctima”.

Para entrevistar a un condenado a medio siglo de prisión por abuso de menores o a una de las víctimas, la clave –afirma Porta– reside en escuchar. Todos necesitamos ser escuchados y ellos lo necesitaban sin ser juzgados. A Donet le había condenado todo el mundo, pero nadie se había parado a hablar con él. A Santi le habían estigmatizado y le miraban con piedad, lástima e incluso con desprecio. Y tampoco nadie se había propuesto escucharle”.

“En el libro hay más información mientras que las texturas de todas las voces, incluida la mía, dan muchos más datos emocionales”.

 

¿Y qué papel desempeña la cobertura periodística y la formación de los profesionales de la información en una correcta visibilización de los abusos? “Dar visibilidad a los abusos sexuales no depende solo de los periodistas –señala Porta–; es algo que depende de toda la sociedad. La formación de los periodistas es una cosa muy relativa. Si alguien es buena persona, seguramente será buen periodista tratando casos de abusos sexuales. Pero si lo que quiere un periodista con su trabajo sólo es ganar dinero y ser famoso, ¿cómo le formas? En cualquier caso, si los medios entendiesen que el periodismo es fundamental para la sociedad cuando informa, y es desastroso cuando lo convierte todo en un “show” para ganar audiencia, nuestra sociedad mejoraría mucho”.

“Escribir el libro fue muy difícil –concluye–; y hacer el podcast, aún más, pero el resultado ha sido muy gratificante. Muchas personas me han dicho que les ha cambiado la vida, han admitido que fueron abusadas, y tanto el libro como los episodios son utilizados en cursos y talleres contra el abuso sexual a menores y en estudios de psicología y pediatría. No me lo esperaba. Es muy bonito ayudar; aunque sea un poco”.