SMART JOURNALISM (III): Entrevista a Nico Piro

Nico Piro (Salerno, Italia, 1971) es un galardonado reportero, escritor y bloguero que ha trabajado en diarios como Il Manifesto o Corriere del Mezzogiorno –la edición regional de Corriere della Serna, además de ejercer como corresponsal en TG3, canal de noticias perteneciente a la televisión pública italiana.

Hasta el año 2011, fue enviado a Afganistán para cubrir lo que ha calificado como “un conflicto, más duradero que la Segunda Guerra Mundial, que ha costado millones de euros y miles de vidas”; experiencia que plasma en las más de 700 páginas de “Afghanistan: Missione Incompiuta. 2001-2015” (Lantana Editore). El libro, que salió al mercado en 2017 gracias a una campaña de crowdfunding, trata de analizar la evolución del “cementerio de los imperios” –así es denominado el país islámico– a lo largo de los primeros quince años del tercer milenio.

Su cobertura de las elecciones estadounidenses mediante Facebook Live o su trabajo durante la crisis del ébola en Sierra Leona equipado con poco más que su smartphone le han otorgado el sobrenombre de “pionero del periodismo móvil en Italia”. El pasado junio, la labor de Piro fue reconocida con Il Premiolino, el más antiguo y más prestigioso galardón periodístico de su país. “Su estilo limpio y preciso” –así lo destacó el jurado del premio– se mezclaba con un “innovador uso de la tecnología para presenciar los eventos de la crónica mundial en vivo”.

Para analizar las ventajas del mojo (abreviatura de periodismo móvil, en inglés) y tratar de averiguar hacia dónde conducen las tecnologías al reporterismo, UND_R CONSTRUCTION entrevista a Nico Piro en la tercera entrega de la serie SMART JOURNALISM.

Elabración y redacción: Javier Corbacho Galán

Fotografía y vídeo: Imagen de cabecera: Wikipedia. Imagen 2: Credits: Nico Piro. Imagen 3: Portada de “Afghanistan: Missione Incompiuta” (Lantana Editore). Vídeos: Canal de Nico Piro en Vimeo.


“No es fácil definir qué es el “mobile journalism” (periodismo móvil), porque es tanto un conjunto de herramientas como una manera de trabajar. Yo diría que el mojo es la creación de contenido periodístico –principalmente vídeo– mediante teléfonos inteligentes. En un amplio sentido, el periodismo móvil permite al reportero producir contenidos y cubrir el evento en tiempo real a la vez que ofrece una plataforma para entregar tu trabajo de manera rápida”, explica Nico Piro.

¿Qué equipamiento necesita un “mobile journalist”? “El que le funcione a cada cual; el que sea adecuado para cada uno”, aclara. “Traje el periodismo móvil a Italia, partiendo de la idea de que “compartir es poder”. Con el apoyo de la Associazione Stampa Romana (Asociación de la Prensa de Roma), una de las principales organizaciones del país, comenzamos un ciclo de cursos de mojo que fueron un éxito. Ahora, las clases se han extendido a Milán y a Bolonia, batiendo récords de asistencia el pasado noviembre. Y es que el periodismo móvil es tanto para el crítico de moda como para el corresponsal de guerra, ya sea freelance o miembro del personal. No es cuestión de mencionar una lista de mecanismos o dispositivos; el mojo es muy flexible y debe adaptarse de manera personal”, apunta.

¿Cuáles son las ventajas del periodismo móvil para el público y para el propio reportero? “No creo que sea tan importante que nuestra audiencia sepa cómo producimos técnicamente nuestras historias. La gente quiere disfrutar de la calidad del buen periodismo. Debemos dejar de usar las tecnologías por su “efecto wow”. No me importa si un contenido de vídeo ha sido creado en 4K, mojo o una cámara de 360 grados con 12 lentes, lo que hay que tener en cuenta es su calidad general”, declara Nico. “El mojo permite a los periodistas ser más flexibles, producir en tiempo real y para múltiples plataformas. Siendo más específicos: estamos dejando atrás la era del “soy un periodista de prensa escrita”, “soy un periodista de televisión”. Hemos dejado de estar definidos por los medios con los que trabajamos. Un ejemplo: una persona que trabaja para un periódico impreso, ¿es únicamente un reportero o reportera de prensa cuando, además, toma fotos para los perfiles de Twitter e Instagram del medio, a la vez que hace fotografías para la versión impresa y monta vídeos para el sitio web del diario?”.

“Hemos dejado atrás la era del “soy un periodista de prensa escrita”, “soy un periodista de televisión”. Hemos dejado de estar definidos por las herramientas con las que trabajamos”.

 

“El mojo –apunta Nico– te permite elaborar contenido multiplataforma porque contiene lo que yo llamo el “triángulo LPD”. Un smartphone te ofrece “la L”, es decir, emitir en tiempo real en múltiples formatos (del inglés “live”, “en directo”), “la P”, que es la parte de producción, publicación y de fotografía (photography) y “la D”, que sería el envío, la entrega del material (deliver, en inglés).

Un reciente informe del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, organismo vinculado a la Universidad de Oxford, mostró que los individuos se sienten más cómodos cuando son entrevistados por pequeños grupos de periodistas y éstos usan equipos tecnológicos pequeños y livianos. El Instituto, también autor del texto “Cómo los teléfonos móviles están cambiando las prácticas periodísticas en el siglo XXI”, destacaba la versatilidad de los smartphones para el oficio y auguraba una revolución en las prácticas periodísticas de la mano de estos aparatos.

“Me gusta ese informe porque confirma de una manera científica lo que los periodistas móviles ya sentíamos”, afirma Nico. “El mojo puede acercarse a las historias ya que el smartphone es un aparato “de uso diario” y no es algo tan intimidante como una cámara profesional. Tanto yo, en mi labor de periodista, como la persona a la que estoy entrevistando tenemos el mismo gadget, un teléfono inteligente. Eso hace sentir al sujeto mucho más cómodo. Mis experiencias, desde un campo de refugiados improvisado en el norte de Francia hasta la crisis de los rohingya en Bangladesh, me confirman esto”, añade.

“Tratando de defender nuestro pasado, los periodistas perdimos el control sobre nuestro futuro. Es hora de cambiar el rumbo”.

 

“Esto supone un cambio de paradigma; como el que supuso la revolución de las cámaras Leica en los años 30.”, comenta Nico Piro. “Ahora tenemos más herramientas portátiles, pero esas herramientas nos piden que nos acerquemos a las historias. No tenemos teleobjetivos, hacemos zoom con nuestros pies; es algo estético y simbólico al mismo tiempo”.

Pero, ¿qué supone el hecho de que la “herramienta de trabajo” de un periodista mojo sea, a su vez, el mismo artilugio que cualquiera guarde en su bolsillo? ¿Cómo afecta este hecho a la labor del reportero? “Nací en 1971 y comencé a trabajar como reportero de televisión a los 18 años”, comenta Nico. “Pasé por la “Edad del Betacam” –algo así como la Edad de Bronce de la evolución humana–, un tiempo en el que una cámara más grande significaba un mayor periodismo. Los mejores equipos de reporteros tenían las cámaras más grandes, cuyos precios estaban cerca de los de un piso pequeño”, añade.

“Hoy, no hay barreras tecnológicas ni económicas para ingresar en el mercado de las noticias en vídeo. Cuando hay sucesos de última hora, las cadenas emiten contenido generado por los ciudadanos, quienes graban los acontecimientos con su smartphone. Entonces, ¿por qué no iba a utilizar el mismo aparato un reportero? Mi mantra es: la mejor cámara es la que tienes a mano cuando necesitas una. En este punto, hay quien se pregunta: “Si los periodistas y los ciudadanos  usan el mismo gadget, ¿cuál es la diferencia entre los dos?”. Tenemos que volver a lo básico: marcar la diferencia con nuestras habilidades, disparar de manera profesional, acercarnos a una gramática visual adecuada, usar un lenguaje correcto en la edición… En definitiva, hacer periodismo en su mejor nivel”.

Y ¿facilita el periodismo móvil la introducción de mayor contenido de calidad en redes sociales y alcanzar, de esta forma, una mayor audiencia? ¿Hace el mojo más accesible a un contenido periodístico? “He pasado varios años en Afganistán, donde las tropas de la OTAN tenían que mantenerse a salvo. Como un alto general estadounidense observó, a veces, su misión se acercaba más a mantener ocupados a los soldados que a salir más allá de la alambrada para establecer áreas de seguridad para la población local. Y creo que una situación muy parecida a la suya es la que estamos experimentando los periodistas; estamos “encerrados” tras nuestras alambradas viendo cómo nuestras bases, aldeas, atalayas y aviones son fácilmente tomados por los enemigos. Me refiero a que tenemos que introducirnos como periodistas en esos territorios donde los “promotores de fake news” están activos; tenemos que “empujar” nuestro contenido en las redes sociales y en Internet en general”, afirma Piro. “Tratando de defender nuestro pasado, los periodistas perdimos el control de nuestro futuro. Es hora de cambiar el rumbo. Para ello, necesitamos nuevos métodos de trabajo combinados con herramientas más flexibles y mojo nos ofrece eso”.

Durante la campaña presidencial en EEUU de 2016, el servicio de radiodifusión pública italiana (RAI) cubrió momentos clave del duelo Hillary-Trump en tiempo real, usando la plataforma Facebook Live –por pimera vez en la historia de la cadena pública– para transmitir los sucesos en directo. Nico Piro fue el encargado de esta labor.  “No puedo hablar en nombre de mi compañía –aclara– pero puedo contar mi impresión personal sobre esta exitosa cobertura. Mucha gente me dijo: “¡Te seguí más en Facebook que en la televisión!”. En términos de grandes números, la audiencia no fue superior, pero estos comentarios reflejaban que con nuestra cobertura de las elecciones pudimos llegar a esa parte de la audiencia que se está alejando de los televisores a la hora de consumir vídeo y noticias. De manera general, como periodistas, debemos llegar a esas personas que viajan en metro camino del trabajo, a los universitarios que estudian antes de sus exámenes, a los ancianos que están aprendiendo a usar las nuevas tecnologías para conectarse con sus parientes más jóvenes… Creo que nuestro objetivo como periodistas no debe ser sólo el grupo de personas sentadas frente a la televisión o los que miran la TV en un bar o en casa”, apunta.

Recientemente, la CBC (Canadian Broadcasting Company), el servicio de radio y TV públicas de Canadá, apostaba por incluir el periodismo móvil en su cobertura de noticias. ¿Cree Nico Piro que el mojo es el futuro para los periodistas? “Los países pobres y aquellos en vías de desarrollo lideran este cambio global. Los servicios de radiodifusión estadounidenses o de algunos países europeos son más conservadores en este ámbito pero pronto se enfrentarán a una bifurcación en el camino; una elección inevitable”, apunta Nico. “Yo no soy un “evangelista del mojo” o un “fanático del mobile journalism“; soy muy pragmático y creo que hay cosas en el oficio que nunca deben cambiar: el periodismo hecho con las cinco uves dobles, buscar historias y noticias, contrastar las fuentes… Lo que cambiará –y lo que tiene que cambiar– son las herramientas y el flujo de trabajo que usamos para producir noticias, así como decir adiós al periodismo “de relaciones públicas” y a las noticias donde no hay una línea clara de separación entre información e intereses comerciales”.

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